La educación superior necesita urgentemente abrirse al tejido empresarial. IMF Business School identifica los retos a los que se enfrentan las universidades para facilitar una buena salida profesional a los alumnos.
España es uno de los peores países a niveles de investigación Europea, según la propia Comisión Europea. Falta financiación y apoyo público, las pymes no aportan lo que debieran, hay bajo nivel de emprendimiento y la financiación privada para proyectos públicos es prácticamente inexistente. Pero en este escenario tan complicado hay motivos para el optimismo, y el binomio universidad-empresa desempeña un papel fundamental para conseguirlo. Actualmente nos enfrentamos a un mundo globalizado, con nuevas necesidades formativas, nuevas formas de trabajar, empleos que hace dos años no existían y trabajos que desaparecerán en otros dos, en los que la innovación tiene un peso y una influencia estratégica. Las universidades, por tanto, tienen una enorme responsabilidad para contribuir a que la Comisión Europea cambie su opinión sobre España. Para lograrlo, IMF Business School ha identificado los retos a los que se enfrenta la educación universitaria, cuyos centros no pueden resignarse a se... leer más