La UCM se suma al proyecto de Biblioteca Virtual desarrollado por el buscador.
El saber, ahora más que nunca, no ocupa lugar. La Universidad Complutense de Madrid lo sabe, y apuesta por
colgar
todos sus libros para hacerlos accesibles a cualquier persona, desde cualquier lugar del mundo, a golpe de clic.
Desde que Google lanzó la iniciativa en 2004, 20.000 editoriales y 28 bibliotecas (Oxford, Harvard, Stanford y Nueva
York,
entre otras) han aceptado la oferta para digitalizar sus fondos y colgarlos en la Red.
El primer centro de enseñanza superior en sumarse al proyecto es la UCM, seguida de al Biblioteca de Catalunya.
La
indización de los materiales supone una revolución en el acceso al conocimiento. Una pantalla y una línea telefónica
serán
herramientas suficientes para reducir la brecha informativa. Actualmente, el 90% de la población mundial no tiene
fondos
académicos accesibles.
Según los responsables del proyecto de Google, la diferencia en el uso de la herramienta la marcarán las leyes de
propiedad intelectual de cada país. El proyecto defiende los derechos de autor, aunque hay obras de dominio
público que
pueden descargarse libremente.
En la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense se conservan tesoros científicos y académicos como un
poema
carolingio de Rabanus Maurus del siglo IX, la Cosmografía de Claudio Ptolomeo (XV), la Biblia políglota (XVI) o un
Quijote
editado por la Real Academia en el XVIII. Todos ellos, así como sus 725 incunables, podrán consultarse en Internet
tras la
digitalización iniciada esta semana.
Sin embargo, las obras con copyright permitirán sólo una consulta limitada a ciertos extractos y ofertarán opciones
de
compra online o listados de librerías cercanas.
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