La Comisión Europea concede una vital importancia a los aspectos éticos relacionados con la investigación, debido ante todo a dos razones: a que el ejercicio responsable de la actividad investigadora hace necesaria una supervisión ética del mismo y al hecho de que la ética deba jugar un gran papel cohesionador en el complejo proceso de integración de la Unión Europea. Ya en el VI Programa Marco existía un área temática específica dedicada a la ética dentro del programa de estructuración del Espacio Europeo de Investigación, y en el VII se ha ampliado la dotación presupuestaria. En las universidades, por su parte, se ha hecho obligatoria la existencia de una comisión de “ética y deontología”. Igualmente en los hospitales, donde es requerida la existencia de comités de “ética e investigación clínica”. En el ámbito empresarial, existe una asentada y creciente demanda e interés en aquellos temas relacionados con la Responsabilidad Social de la Empresa (RSE) y otros temas de consultoría ética (códigos éticos y deontológicos, códigos de “buenas prácticas”).